Esquines: Contra Timarco

Antecedentes

Al regreso de la segunda embajada enviada por los atenienses a la corte de Filipo II, en Pela, y después de que los embajadores presentaran su informe a las dos cámaras, Demóstenes decidió presentar contra Esquines una acusación de soborno en la segunda parte de la habitual rendición de cuentas. {Era común que los embajadores, una vez terminada su tarea, pasaran dos tipos de comprobación: la de los logistaí, de carácter puramente económico, y la de los eúthynoi, para los demás aspectos}. Tales planes llegaron a oídos de Esquines, quien, en el momento en que Demóstenes se presentaba ante los logistaí, se presentó con un grupo de gente intentando que se suspendiera el acto, pretextando que ya se había llevado a cabo con ocasión de la primera embajada.

Pero su intento falló, y tras el regreso desde Delfos de la tercera embajada, al presentar Esquines su rendición de cuentas, Demóstenes llevó a cabo su acusación ante los eúthymoi en colaboración con Timarco. Éste era miembro de una familia rica, y debió de nacer hacia el 391/390 aC. Esquines le acusa de una intensa actividad como erómeno durante su juventud. Fue miembro del Consejo en 361/360 aC y de nuevo en 347/346 aC, participando intensamente en política, caracterizándose por un encendido rechazo de cualquier acercamiento a Filipo, lo que explica su alineamiento con Demóstenes.

Debió de producirse una paralización de los mecanismos judiciales iniciados contra Esquines, o bien el propio Demostenes decidió esperar a un momento más idóneo para presentar la causa ante los tribunales. Mientras tanto, Esquines interpuso un proceso contra Timarco, y consiguió así detener la causa iniciada contra él. Timarco fue condenado a la atimía, y vio su vida política acabada. Este juicio ocurrió entre la segunda mitad del 346 aC y la primera del 345 aC.

El discurso

El motivo legal de Esquines se recoge como una «prueba de aptitud de los oradores», en virtud de la cual podía ser sometido a control todo ateniense sospechoso de determinadas descalificaciones (cuatro de ellas son nombradas por Esquines en el discurso: maltratar a los padres; rehuir el servicio militar o demostrar cobardía; dilapidar el patrimonio heredado; llevar una vida de prostituido). De ser probadas, imposibilitarían al ciudadano hablar ante la Asamblea o en un tribunal.

En su discurso, Esquines remarca con énfasis que es la primera causa judicial que promueve, lo que pone de manifiesto que tal comportamiento no debía ser frecuente entre los políticos de la época, conscientes de la rentabilidad que tenía la participación en procesos judiciales que persiguieran aparentemente la defensa constitucional. A falta de pruebas o testigos, Esquines recurre a postulados teóricos de moralidad o acude al rumor. Él mismo admite, como muestra de tolerancia, haber mantenido relaciones con erómenos, pero sin llegar a la depravación que atribuye al acusado. Por otro lado, Esquines desvía la atención del tema del proceso y traslada el debate al terreno de la política, al considerar que Demóstenes participa en el grupo de la defensa de Timarco. Y para todo ello se sirve de citas poéticas de Homero, Hesíodo o Eurípides, sobre el poder de la fama y el amor homosexual, lo que además demuestra su esmerada educación.

En cuanto a la estructura del discurso, Esquines intercambia la ordenación convencional entre la exposición de los hechos y las normas legales, poniendo delante los códigos morales que según él habría violado Timarco, para de esa forma resaltar las censuras. El contenido quedaría repartido, siguiendo la numeración de los epígrafes, de la siguiente forma:

- Proemio (1-3): Disculpas por haber promovido el proceso (1); contenido y motivo de la acusación (2-3).
- Narración del corpus de leyes (4-36).
  • Introducción: importancia de las leyes en las democracias (4-6); ejemplos de Solón, Dracón y los antiguos legisladores (6-7); estructuración de la exposición de las leyes (8).
  • Corpus legal: protección de los niños (9-17); honestidad en los jóvenes (18-21); honestidad y decoro en los adultos (22-26); sobre quienes no deben hablar en la Asamblea (27-35); conclusiones (36).
- Argumentación en torno al contraste entre la vida de Timarco y las leyes anteriores (37-176).
  • Exposición de la vida disoluta e inmoral de Timarco: confirmación general de la inmoralidad del acusado (37-38); diversos episodios de prostitución (39-93); dilapidación de la hacienda paterna (94-105); abusos en su gestión de cargos públicos (106-115).
  • Ataque a la posible defensa posterior: introducción a la refutación (116-118); supuesto alegato defensivo de Demóstenes, sobre el impuesto de prostitución (119-124) y sobre la fama (125-131); supuesto alegato de otro miembro de la defensa (un general), sobre el amor honesto (132-140) y ejemplos de personajes de ficción, con abundantes citas, y de personas históricas (141-159); vuelta al ataque contra Demóstenes, sobre el impuesto de prostitución (160-165), posibles digresiones demosténicas contra Filipo (166-169), resumen y precauciones contra Demóstenes (170-176).
- Epílogo y recapitulación de las leyes (177-196): reflexiones teóricas (177-179); ejemplos de Esparta y Atenas (180-184); necesidad de aplicar las leyes sobre Timarco (185-195) y cierre (196).

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