Aristófanes: Los pajaros

Los pájaros o Las aves quedó segunda en las Dionisias del 414 aC, superada por Comastas de Amipsias y por delante de Solitario de Frínico (que al parecer tenía un tema similar). Desde La paz en 421 aC sólo es seguro que Aristófanes representara otra comedia antes que ésta, en las Leneas del mismo año, con el nombre de Anfiarao.

En esta pieza, el tema político planteado (de nuevo, como en Las avispas, se trata de la tribunalofilia que aquejaba a los atenienses) se soluciona con una utopía. Atenas estaba comprometida en aquellos momentos en la expedición a Sicilia, una empresa arriesgadísima en la que había entrado por la ambición de Alcibíades, demagogo sucesor de Cleón. La expedición partió al mando del propio Alcibíades, de su rival político Nicias, y de Lámaco (cuyo papel parecía ser el de mediador). Pero Alcibíades fue reclamado por Atenas por algunas acusaciones sobre un grave sacrilegio, y el demagogo buscó refugio en Esparta, sirviendo desde entonces al enemigo de su patria. Los primeros compases fueron favorables, y para el momento de la representación de la obra la expedición había tomado el cerro de Epípolas, una altura estratégica para la toma de Siracusa. Sin embargo, Aristófanes no habla de esas batallas, sino que, sin atacar directamente a la política de su ciudad, muestra su rechazo apelando como decimos a una solución utópica: Pistetero ("convincente") y Evélpides ("ilusionado" o "crédulo") abandonan Atenas para buscar la felicidad fuera de ella, y fundan Piopío de las Nubes, una ciudad suspendida en el aire.

El humor de esta pieza es más fino, y faltan casi por completo la grosería y las referencias sexuales explícitas. De gran calidad literaria, pero escasa novedad cómica, en cierto modo da la impresión de haber sido creada aprovechando elementos de obras anteriores.

Este es el resumen de la obra:

Pistetero y Evélpides, dos hombres de cierta edad, han abandonado Atenas porque ya no soportan la vida en ella. Provistos de sendos pájaros, tratan de establecer contacto con Tereo (mortal metamorfoseado en abubilla) para que les aconseje un lugar donde recalar. Pistetero tiene una idea, y Tereo consigue que los pájaros acepten escuchar las propuestas: la fundación de una ciudad en el aire en la que los pájaros, en lugar de los dioses, serán los reyes.
Verdaderamente eso que estás diciendo son idioteces. ¿Cómo vas a llorar cuando te hayan arrancado los dos ojos?
Los enemigos y no los amigos enseñaron muy pronto a las ciudades a erigir elevadas murallas y a procurarse grandes barcos, y saberse esa lección es lo que salva a los hijos, la casa y la hacienda.
Los pájaros cantan en la parábasis su propia loa y hacen inventario de las ventajas que obtendrán los hombres por tenerlos a ellos como dioses.

Luego siguen varias escenas episódicas. Primero, algunos aprovechados tratan de sacar beneficio en el momento de la fundación. Iris, mensajera de los dioses, es capturada y enviada al cielo para que refiera la nueva situación. Nuevos parásitos tratan de conseguir alas para habitar en la nueva ciudad, pero son expulsados con razones o a golpes.

Los dioses envían una embajada, pero no les queda otra que aceptar las condiciones: Zeus entrega su cetro y Pistetero sube al cielo con los embajados y regresa acompañado de Soberania, una bella joven con la que celebra el himeneo que concluye la pieza.

2 comentarios:

  1. Auspicio, el oráculo plasmado por las aves en su vuelo.
    Los pájaros siempre tratan de decirnos todo, desde la tragedia con cantos agoreros, hasta la buena nueva, la paloma de la paz con una rama de olivo en el pico, avisando a Noe, que cerca había tierra donde recalar el Arca.
    Sabiduría en el vuelo y en el canto.

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    1. Ciertamente, las aves ocupan muchas referencias a lo largo de nuestra historia.

      Gracias por la visita, amigo.

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