Eurípides: Alcestis

Eurípides presentaba en 438 una tetralogía compuesta por Las Cretenses, Alcmeón en Psofis, Télefo y Alcestis, habiéndose conservado solamente esta última.

Si se compara con las tragedias de Esquilo o Sófocles, puede percibirse que ya esta temprana tragedia (temprana porque aún le quedaban muchos años por delante al autor, pero ya llevaba unos diecisiete años componiendo) es muy diferente de aquéllas, sobre todo porque los personajes han perdido por completo su carácter heroico para convertirse en hombres y mujeres de carne y hueso, a veces encomiables, otras mezquinos. De ahí obtenemos el carácter de tragicomedia de esta obra, precursor de otros géneros. El gusto por el realismo que destila Alcestis se explica por la huella que los problemas y debates ideológicos dejan en las tragedias de Eurípides, pero el carácter trágico de este drama es reducido: no profundiza demasiado en las motivaciones de los personajes y algunos críticos buscan una mayor coherencia e incluso una mayor seriedad. Mas no debemos perder de vista que Eurípides presenta esta obra en el lugar que, tradicionalmente, estaba reservado para el drama satírico (después de la trilogía de tragedias). La evolución que el autor lleva a cabo a lo largo de su vida le lleva en este caso a tomar una materia trágica y, por medio de unos personajes más humanos y menos heroicos, y gracias a un final feliz, aproximarse al esquema de lo que luego se llamará Comedia Media y Comedia Nueva.

Alcestis está inspirada en una leyenda popular en la que se cruzan dos temas comunes entre los antiguos: el de la esposa que ofrece su vida para salvar la de su esposa, y el de la lucha victoriosa del héroe mítico con la muerte. La versión popular del mito es como sigue: Apolo es castigado por Zeus a servir como jornalero en casa de Admeto (el castigo se debió a haber matado a los cíclopes que se encargaban del fuego de Zeus, como venganza porque éste matara a uno de sus hijos, Asclepio, por haber resucitado a un muerto). Gracias al dios, Admeto logra casarse con Alcestis, cuyo padre únicamente concedería su mano si se le entregaban unos leones y jabalíes que estaban uncidos a un carro. Pero el día de la boda Admeto olvidó hacer sacrificios a Ártemis por la caza, y su castigo fue la muerte. Las Parcas, gracias a Apolo, aceptan que otra persona muera en su lugar, mas la única que se brinda a este sacrificio es Alcestis, que muere. Core (hija de Deméter, raptada por Hades) se apiada de ella y la resucita. De este mito, ya Frínico realizó una perdida Alcestis, donde al parecer Heracles luchaba con la Muerte para salvar a la muchacha (innovación que mantuvo Eurípides).

El esquema de la obra, con el resumen de sus casi 1200 versos, es el siguiente:

- Prólogo. Expuesto por Apolo (que nos cuenta el inicio del mito que acabamos de resumir en el párrafo anterior), con la aparición de la Muerte (que acude a llevarse a Alcestis). Se produce un diálogo esticomítico (una línea para cada uno), que termina con la visión profética de Apolo: llegará un hombre que arrebatará a la Muerte su presa.
{Muerte} -No, ya conoces mi manera de ser.
{Apolo} - Odiosa para los mortales y, para los dioses, abominable.
 - Párodo. Aparición del coro de ancianos del lugar, que pronuncia dos pares de estrofas en las que se pregunta sobre el destino de Alcestis.

- Episodio 1º. Diálogo de una sirvienta con el coro. La mujer les informa, con bellas imágenes y metáforas, de cómo Alcestis deja todo preparado para su marcha definitiva.

- Estásimo 1º. En un par de estrofas, el coro se lamenta de la situación en que se encuentran Alcestis y Admeto. El corifeo deja paso a los propios protagonistas: ella ha aceptado su destino y, angustiada, quiere que todo acabe pronto; él se niega a dejarla marchar.
Veo la barca de dos remos en la laguna y al barquero de los muertos, Caronte, teniendo la mano sobre el varal, que me llama ya.
- Episodio 2º. Despedida de Alcestis y Admeto, en largos parlamentos. Ella le pide que no dé una madrastra a sus hijos. Él, con un palpable cinismo, se lamenta y cuenta cómo la echará en falta.
Y si tuviese la lengua y el canto de Orfeo, para conmover con mis canciones a la hija de Deméter o a su esposo y poder sacarte del Hades, descendería allí y ni el perro de Plutón, ni Caronte sobre el remo, conductor de almas, podrían retenerme, antes de volver a llevar tu vida hacia la luz.
- Kommos. Diálogo lírico pronunciado principalmente por Eumelo, el hijo de Alcestis y Admeto, con intervención de este último: lamento por su madre.

- Estásimo 2º. En dos pares de estrofas, el coro canta la abnegación de Alcestis.

- Episodio 3º. Aparición de Heracles, que dialoga con el coro (cuenta que se halla de camino a Tracia, en uno de trabajos) y, posteriormente, con Admeto (quien le acoge en su casa sin confirmarle la muerte de Alcestis).

- Estásimo 3º. En otro par de estrofas, el coro ensalza la hospitalidad de su señor.
Pues la nobleza de espíritu impulsa siempre al respeto de lo que es sagrado. En los buenos reside toda sabiduría.
- Episodio 4º. Enfrentamiento de Admeto con su padre, Feres, por no sacrificarse él, forzando así que su esposa muriera. Monólogo de un sirviente, que se lamenta de la presencia de Heracles, quien, ignorante todavía de lo que sucede en la casa, canta y bebe vino con poca mesura. Diálogo entre el sirviente y Heracles, que descubre la muerte de Alcestis y decide arrebatar al Hades el alma de la mujer, si es necesario peleando con la muerte (recordemos que Thanatos es masculino en griego).
¿Y me acusas a mí de cobardía, tú el mayor de los cobardes, derrotado por una mujer que ha muerto por ti, por un muchacho hermoso? Buena artimaña has hallado para no morir jamás, si logras convencer siempre a la mujer que tengas de que muera por ti.
Idos a paseo tú y la que contigo vive. Envejeced sin hijos, aunque tengáis uno, como os tenéis merecido.
- Kommos. Lamentos de Admeto sobre su desgracia; el coro trata de convencerle de que otros también han sufrido la misma desgracia. Anuncio de solemnes funerales.

- Estásimo 4º. Exaltación, por el coro y en dos pares de estrofas, del imperio de la Necesidad (la Moira de Homero). El pesimismo de estas palabras parecen aludir al que el propio Eurípides sentiría por el esfuerzo baldío de sus estudios con diversos sabios.

- Episodio 5º. Heracles se presenta ante Admeto, le reprocha su actitud, y le pide que, mientras se dirige a cumplir su misión, le guarde a una mujer que logró en un concurso atlético. Si no regresa, Admeto la tomará en su propia casa, pero él no quiere saber nada, respetando la memoria de su esposa. Ante la insistencia de Heracles, Admeto le quita el velo, viendo que es Alcestis rediviva.

- Éxodo. Versos sentenciosos del coro, que reproducimos íntegros:
Muchas son las formas de lo divino y muchas cosas inesperadamente concluyen los dioses. Lo esperado se cumplió y de lo inesperado un dios halló salida. Así se ha resuelto esta tragedia.

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