Isócrates: Sobre las bigas

Según cuenta Tucídides, Alcibíades quedó primero, segundo y cuarto en las carreras hípicas de Olimpia el año 446 aC. Otras noticias (Diodoro y el pseudo-Andócides) nos dicen que cierto Diomedes acusó a Alcibíades de haberse apropiado de uno de los troncos de caballos que utilizó en Olimpia, cuando en realidad sólo se lo había prestado. Plutarco añade que Diomedes había confiado los caballos para entregarlos a Argos, y que Alcibíades se los apropió. Diomedes había intentado el proceso en el 408 aC, sin conseguirlo; luego, la muerte de Alcibíades y los sucesos políticos lo impidieron.

Cuando Alcibíades hijo alcanzó la mayoría de edad, es acusado por un tal Tisias de la apropiación indebida que hizo su padre. La crítica no se pone de acuerdo en si este Tisias era hijo de Diomedes, o su asociado, o incluso si se trata de dos apropiaciones diferentes. Isócrates escribió el discurso para Alcibíades (aunque algunos han pensado que se trata de un mero ejercicio retórico), en alguna fecha entre 398 aC (la mayoría de edad de Alcibíades) y 396 aC (la guerra de Corinto, que no se nombra).

Sólo tenemos la segunda parte del discurso, que forma un elogio a la figura de Alcibíades padre, en una época en la que este personaje interesaba mucho. Se trata de un extenso resumen de sus gestas, a partir de las que puede extraerse su grandeza y su actitud política que favorecía al pueblo. En la parte final, ataca a Tisias y pide a los jueces que tengan en cuenta lo que supondrá para él, al no tener patrimonio, perder el juicio.

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