Jenofonte: Introducción

Seguimos para este autor la edición de Cátedra de la Anábasis, obra de Carlos Varias, y diversos tomos de la Biblioteca Gredos: la Ciropedia con traducción y notas de Ana Vegas Sansalvador, las Helénicas y las obras menores de la mano de Orlando Guntiñas Tuñón, y Recuerdos de Sócrates y varios diálogos obra de Juan Zaragoza.

En cuanto a las noticias de su vida, nos llegan por la biografía de Diógenes Laercio (siglo III), de la Suda (libro X) y de su propia obra, particularmente en la Anábasis.

Jenofonte, hijo de Grilo y Diadora, nació en el demo ático de Erquía. Se desconoce la fecha exacta, pero debió de ser entre 430 y 425 aC (probablemente en 428/427 aC). Diversas circunstancias de su vida dan a entender que pertenecía a la clase de los caballeros, y que su familia poseía bastante dinero y al menos una finca rústica. Esto, y su infancia y juventud vividas durante la Guerra del Peloponeso, marcarán su pensamiento político (conservador, y partidario de la paz con Esparta) y su actuación posterior.

Hacia 404 aC entró en contacto con Sócrates, y aunque no pertenecía a su círculo más estrecho nos narra que acudió a consultarle si debía participar en la expedición de Ciro el Joven (por más que luego no hiciera caso de su respuesta). Tras la derrota ateniense y la imposición del régimen de los Treinta, Jenofonte se mostró como uno de sus leales partidarios, lo cual es probable que le llevara a abandonar Atenas al año siguiente, al ser derrocados los tiranos. En 401 aC aceptó la invitación de Próxeno, un amigo tebano, para unirse a la expedición de mercenarios griegos reclutados por Ciro (pretendiente al trono persa). Cuando en 399 aC el ejército griego regresó, guiado por el propio Jenofonte, desde Persia y Tracia, se unieron a Tibrón, general espartano, para emprender una campaña contra el sátrapa persa en Asia Menor, Tisafernes.

Posteriormente se mantuvo a las órdenes del rey espartano Agesilao desde 396 hasta 386 aC, y participó en la batalla de Coronea, en 394 aC, en la que el espartano venció a una coalición de ciudades, entre las que se incluía Atenas. Por este hecho, o por haber entregado los mercenarios a Tibrón, o por participar en la expedición de Ciro (amigo de Esparta durante la Guerra del Peloponeso), Jenofonte fue exiliado de Atenas, y no regresó hasta pasados treinta años. Es probable que una de las tareas que realizara para Agesilao fuese el entrenamiento de la nueva caballería que necesitaba en sus campañas en Persia. De cualquier forma, su ayuda fue premiada con la donación de una hacienda en Escilunte, cerca de Olimpia, hacia 386 aC. Jenofonte pudo entonces vivir apaciblemente junto a su esposa Filesia y sus hijos gemelos, Grilo y Diodoro, nacidos hacia 398/397 aC, así como dedicarse a la caza, los caballos y la escritura.

Mas Esparta perdió la batalla de Leuctra ante los tebanos, en 371 aC, y los eleos recuperaron sus territorios. Jenofonte marchó temporalmente a Corinto, y regresó a su ciudad natal cuando ésta revocó el decreto de exilio (en 368 aC, al firmar la paz con Esparta para hacer frente a la hegemonía tebana). Sus hijos fueron alistados en la caballería tebana (Grilo moriría en 362 aC, en Mantinea), y Jenofonte dedicó sus últimos años a la escritura. El año de su muerte es desconocido, pero parece que vivió hasta 356 o 354 aC.

De sus obras, destaca el hecho de ser el primer polígrafo de la antigüedad, ocupándose de temas tan diversos como la historia, el ensayo o la biografía. Esto le ha supuesto una inferior consideración respecto a otros autores. Sus obras pueden dividirse temáticamente en tres grandes grupos: obras históricas, obras didácticas y obras filosóficas o «socráticas». Ordenadas cronológicamente tendríamos:
  • Apología de Sócrates. Supuesto juicio de Sócrates, como el realizado por Platón hacia 391 aC.
  • Cinegético. Obra didáctica sobre la caza con perros, cuya adscripción a Jenofonte no es segura. Su fecha tampoco está clara, pero podría situarse en 391/390 aC.
  • Recuerdos de Sócrates. Composición finalizada en 385 aC. Intenta reflejar el Sócrates más humano, de la vida cotidiana.
  • Económico. Diálogo socrático difícil de fechar, que ensalza la vida en el campo. Trata sobre la situación de la mujer en Atenas, la esclavitud y el arte de la agricultura.
  • Banquete. Diálogo socrático. Toca el mismo tema que el diálogo del mismo título de Platón, el amor, pero sobre todo el tema de la «hombría de bien». No hay dependencia entre esta obra y la de Platón, en ningún sentido. Posee menor profundidad, pero muestra un retrato más completo de Sócrates.
  • Constitución de los lacedemonios. Obra didáctica de entre 378 y 360 aC.
  • Anábasis. Relato de la expedición de los mercenarios de Ciro, cuya escritura finalizaría en 368 aC. Dividimos su análisis en introducción y libros I-II por una parte, y libros III-VII por otra.
  • Hipárquico y De la equitación. Obras didácticas escritas hacia 367-366 aC.
  • Helénicas. Obra histórica, que continúa la narración de Tucídides. Fue escrita durante un largo período, y finalizada con posterioridad al 362 aC. Dividimos su análisis en introducción y libros I-II por una parte, libros III-IV por otra, y finalmente libros V-VII.
  • Agesilao. Encomio al rey espartano, fallecido en 360 aC.
  • Ciropedia. Obra didáctica. Una suerte de «espejo de príncipes», basado en la vida de Ciro el Grande y escrito hacia 359 aC. Dividimos su análisis en introducción, libros I-IV y libros V-VIII.
  • Hierón. Obra didáctica que toma la forma de un debate entre Hierón de Siracusa y Simónides para discutir sobre el bienestar y la figura de los tiranos.
  • Ingresos públicos o Recursos económicos. Sobre el desarrollo económica del Ática. Tal vez la última escrita por Jenofonte, en 354 aC o poco antes.
También se le atribuyó la Constitución de los atenienses, obra de un autor anónimo conocido como «el Viejo Oligarca». Se trata de un panfleto antidemocrático que ataca al sistema político ateniense y que fue elaborado hacia 415 aC.

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